Permiso para detenerte (parar).
Sí… ¡claro que sí!.. es necesario, muy necesario Obvio, el cuerpo, la mente y el alma lo necesitan, sobre todo para poder seguir de manera positiva y crecimiento constante. ¡Aún más, para poder pensar con claridad! Pero tenemos que saber cómo y cuándo hacerlo, porque la vida no se detiene cuando te va bien, o no tanto… las situaciones están en constante cambio y así, lo que está bien hoy quizás no lo esté mañana, o lo contrario, aquello que está mal hoy, quizás mejore mañana por "múltiples razones", razones que, en su mayoría, NO están bajo tu control. "O sea", no en todo depende de ti el resultado ¡Ten presente que nada, "nada", está seguro! Que aún estés en la cima (o en el fondo) no significa que será así para siempre. Por eso: - Diversifícate - Aprende - Aplica - Corrige - Reinvéntate Entonces, descansar ¡por supuesto!... Lo que ciertamente no debes hacer nunca, es confiarte. No te duermas; cuida tu salud mental y física; con esas herramienta...